La UEFA ha tomado la decisión unánime de boicotear todas las competiciones organizadas por la FIFA. Esta medida surge como una protesta firme contra el proyecto del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de vender una participación de los ingresos de la Copa del Mundo a inversores privados. El organismo europeo sostiene que, mientras tengan voz, el Mundial nunca estará a la venta.
El conflicto se centra en la propuesta de crear una filial denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), valorada en 20,000 millones de dólares. Este proyecto sería financiado en parte por capital privado proveniente de un vehículo de inversión neoyorquino. Según la UEFA, permitir la entrada de propiedad privada en la gobernanza del fútbol pone en riesgo la esencia misma de este deporte.
La oposición a este plan no se limita a Europa, ya que la Confederación Asiática de Fútbol y la CONCACAF también han expresado serias preocupaciones. Los líderes del fútbol asiático advirtieron que estas acciones unilaterales de la FIFA socavan los cimientos de las competiciones continentales. Por su parte, la CONCACAF criticó la falta de un proceso debido en la presentación de este ambicioso proyecto financiero.
Finalmente, la UEFA ha condicionado su regreso a las competiciones a que la FIFA abandone el plan por completo y ofrezca garantías vinculantes de que no volverá a abrir sus torneos al capital privado. Por ahora, ninguna selección nacional europea participará en eventos de la FIFA mientras la propuesta de privatización siga vigente.













