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El histórico estreno del circuito semiurbano de Madring consolidó el regreso de la Fórmula 1 a la capital española tras 45 años de ausencia. El evento automovilístico, correspondiente al Gran Premio de España, transformó los alrededores de IFEMA y Valdebebas en el epicentro del deporte mundial, atrayendo a destacadas figuras de la escena institucional, del entretenimiento y del balompié internacional.

La jornada dominical contó con una distinguida representación de la Casa Real española. El rey Felipe VI, acompañado por la princesa Leonor y la infanta Sofía, recorrió las instalaciones del circuito poco antes del banderazo de salida. Durante su visita al paddock, la Familia Real aprovechó para conversar con los pilotos locales Fernando Alonso y Carlos Sainz Jr., mostrando su apoyo continuo al deporte nacional en una estampa familiar de estética desenfendada.

Por su parte, la plantilla del Real Madrid acudió de manera masiva al recinto tras haber sellado una contundente victoria liguera frente al Rayo Vallecano el día anterior. Referentes del primer equipo como Jude Bellingham, Vinícius Júnior, Éder Militao, Federico Valverde, Rodrygo y Arda Güler se pasearon por los diferentes garajes de la parrilla. Los futbolistas merengues interactuaron estrechamente con mecánicos y pilotos de escuderías de renombre como Mercedes y Ferrari.

La representación madridista se completó con la presencia de su presidente, Florentino Pérez, el director técnico José Mourinho y leyendas históricas de la talla de Sergio Ramos, Luís Fidalgo y Roberto Carlos. Al selecto grupo de deportistas en el paddock se sumaron también futbolistas de otros clubes europeos.