El gobierno de Marruecos rebautizó de manera oficial una de sus megaestructuras viales más ambiciosas bajo el nombre de «Autopista Presidente Donald J. Trump». La vía de 1.055 kilómetros, que une la ciudad de Tiznit con Dajla en el disputado territorio del Sáhara Occidental, fue bautizada tras una comunicación directa del rey Mohammed VI hacia el mandatario estadounidense. El monarca calificó el gesto como una prueba de estima tras el respaldo histórico de la administración de Washington a la soberanía marroquí sobre la zona, una postura iniciada en 2020 y ratificada tras su retorno al poder.
La obra, conocida anteriormente como el eje Tiznit-Dajla, representó una inversión cercana a los 1.000 millones de dólares y busca proyectar comercialmente las provincias del sur marroquí hacia el Océano Atlántico. El propio Donald Trump celebró el nombramiento a través de su plataforma Truth Social, expresando su deseo de recorrerla pronto. Sin embargo, el anuncio reavivó tensiones geopolíticas con el Frente Polisario y Argelia, quienes denuncian que la medida vulnera el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui en un territorio catalogado por la ONU como no autónomo.









