La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó y cuestionó la decisión de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, de prohibir el acceso a la Casa Blanca a comunicadores de CNN, MS NOW y POLITICO como represalia por su línea informativa.
La medida, anunciada el viernes 18 de septiembre y aplicada al día siguiente mediante la revocación y confiscación de credenciales, vulnera de forma directa las garantías de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, motivo por el cual los tres medios afectados interpondrán acciones legales en defensa de la libertad de expresión.
“El poder público no puede utilizar el acceso a sus instalaciones como instrumento de castigo contra los medios que lo cuestionan. La prensa no está para complacer al poder, sino para informar y fiscalizarlo”, advirtió Pierre Manigault, presidente de la SIP. Por su parte, Martha Ramos, titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información del organismo, enfatizó que excluir reporteros por su cobertura rompe con los principios democráticos y busca silenciar voces críticas.
La preocupación escaló luego de que el mandatario sugiriera que rotativos como The New York Times y The Washington Post podrían enfrentar sanciones similares. Asimismo, la Casa Blanca marginó este domingo a CNN del pool televisivo que cubrirá la Asamblea General de la ONU en Nueva York, rompiendo con la rotación habitual entre las principales cadenas.








