Un equipo internacional coordinado por la Universidad de Ginebra (UNIGE) identificó un extraño cuerpo celeste calificado como «rebelde»: el exoplaneta GJ 3090 b, un mundo que gira en sentido opuesto a la rotación de su propia estrella.
El hallazgo, documentado en la publicación especializada Astronomy & Astrophysics, plantea un rompecabezas para los astrofísicos debido a que el sistema no registra la presencia de ningún objeto de gran masa que haya podido desviar la trayectoria del planeta de su plano original.
Generalmente, las estrellas y sus cuerpos celestes se originan del colapso de una misma nube de gas y polvo, resultando en sistemas alineados donde la materia gira en una dirección uniforme, tal como ocurre de forma aproximada dentro del sistema solar.
«Para nuestra gran sorpresa, el exoplaneta GJ 3090 b no solo posee un plano orbital desalineado, sino que se desplaza de forma retrógrada en dirección contraria a su astro central», detalló Yann Carteret, investigador del Departamento de Astronomía de la UNIGE.
El planeta orbita alrededor de una enana roja, posee un radio 2.2 veces mayor que el de la Tierra y una masa 4.5 veces superior, catalogándolo en la categoría de subneptuno.
La confirmación del fenómeno requirió el uso del instrumento espectrográfico NIRPS en el Observatorio de La Silla, en Chile, el cual midió un ángulo de desalineación orbital cercano a los 136 grados. Ante la falta de un cuerpo masivo cercano, los científicos sugieren que la estrella pudo haber atraído un disco de polvo secundario durante su etapa de gestación, dando lugar a esta órbita retrógrada.








