El Ejecutivo español, encabezado por el presidente Pedro Sánchez, activó mecanismos preventivos frente a una nueva entrada masiva a la ciudad autónoma de Ceuta prevista para este miércoles, la cual fue detectada por los servicios de inteligencia de España y Marruecos. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, advirtió que la convocatoria a ingresar de forma coordinada «está calando» en la población del país africano, recordando la crisis migratoria de finales de julio.
Albares enfatizó que entrar de forma irregular a Ceuta y Melilla no otorga derechos automáticos para pasar al continente europeo ni para permanecer indefinidamente, y confirmó la implementación de un dispositivo disuasorio para frenar cualquier avalancha.
Por su parte, Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y autoridad del mando único para la crisis, indicó que tres mil migrantes continúan en las calles de la ciudad, aunque prevé su reubicación y el inicio de expedientes de devolución en pocas semanas, aclarando que solo se quedarán quienes posean derecho a protección internacional y los menores no reagrupables.
En la misma línea, la ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego, detalló que entre 500 y 700 menores siguen en las calles y destacó que la mayoría busca quedarse en España, amparados por una norma garantista enfocada en proteger a niños que huyen de la violencia.








