Publicidad

El Senado de Paraguay rechazó este viernes de forma abrumadora, por 42 votos en contra y solo 3 a favor, una solicitud de prórroga de 72 horas presentada por el presidente Santiago Peña, emplazándolo a comparecer de inmediato para ejercer su defensa en el juicio político activado en su contra. La acelerada ofensiva legislativa responde al terremoto financiero y patrimonial que sacude al país tras la intervención de Ueno Bank, entidad bancaria vinculada al mandatario y señalada como el epicentro de un grave agujero económico que amenaza la estabilidad del erario público y los ahorros de miles de ciudadanos.

La intervención del banco destapó un esquema de vulnerabilidad fiscal que pone en jaque cientos de millones de dólares en colocaciones estatales, fondos de jubilaciones y depósitos del sector productivo. Las denuncias que sustentan el proceso contra Peña apuntan al desvío, congelamiento e insolvencia de capitales administrados por dicha institución financiera, lo que desató un colapso en la confianza del sistema crediticio paraguayo, una severa contracción de liquidez y masivas protestas sociales de ahorristas y trabajadores que exigen la restitución de los recursos retenidos.

El impacto monetario de la caída de Ueno Bank ya arrastra consecuencias macroeconómicas inmediatas: elevó el riesgo crediticio soberano del país, paralizó operaciones financieras y obligó a las autoridades regulatorias a contemplar esquemas extraordinarios de rescate para mitigar pérdidas millonarias directas en fondos previsionales. Ante la negativa del propio bloque oficialista de dilatar el proceso legislativo, el destino de la presidencia queda atado a las responsabilidades financieras y legales derivadas del quebranto bancario más costoso en la historia reciente de Paraguay.