Como todos sabemos, la Inteligencia Artificial (IA) ha tomado el mundo por asalto. Los modelos que la utilizan se vuelven cada vez más potentes; lo que pueden hacer es impresionante. En el futuro próximo, la IA ocupará todos los aspectos de la actividad humana e institucional, incluyendo la actividad del Estado. Las potencias mundiales son cada vez más conscientes de los riesgos y ventajas que la IA representa y, por lo tanto, enfocan sus esfuerzos en planear y moderar el desarrollo de los modelos de IA. Canadá no es la excepción.

El gobierno liberal de Mark Carney creó por primera vez un Ministerio de Inteligencia Artificial e Innovación Digital cuyo mandato es lograr potenciar la utilización de la IA, especialmente entre pequeñas y medianas empresas. El Ministro titular de la cartera, Evan Solomon tiene también la responsabilidad de multiplicar la infraestructura necesaria para la adopción de la IA; particularmente los centros de datos.

Mientras tanto, la IA es ya una realidad con repercusiones preocupantes. El 8 de junio, en conferencia de prensa, el Presidente de la Suprema Corte de Canadá, expresó su preocupación ante el uso de la IA en litigios federales; especialmente porque más y más personas eligen representarse a sí mismas y utilizan la IA como herramienta de apoyo. Los tribunales de diversos países han constatado que la IA puede “alucinar” y proporcionar información legal errónea. El Consejo Judicial Canadiense adoptó en 2024 lineamientos para el uso de IA, pero el Presidente Richard Wagner señaló que éstos deben ser constantemente actualizados.

Finalmente, el 5 de junio pasado, se publicó el muy esperado documento de estrategia nacional en materia de IA titulado “IA para Todos”. La Estrategia Nacional sobre Inteligencia Artificial se articula en torno a seis pilares[i]:

Pilar 1: Proteger a los canadienses y salvaguardar la democracia, para lo cual se buscará modernizar las leyes de privacidad y seguridad en línea, fortalecer las capacidades nacionales de seguridad de la IA y mejorar la seguridad de los sistemas gubernamentales. Pilar 2: Empoderar a los canadienses mediante el acceso a la educación y la capacitación en IA, y la preparación de los trabajadores para empleos de alta calidad. Pilar 3: Impulsar la prosperidad compartida impulsando la adopción de la IA entre las pequeñas y medianas empresas y la transformación de los servicios públicos. Pilar 4: Construir una base para la IA soberana canadiense, para lo cual se apoyará la infraestructura informática y la investigación en IA soberana. Pilar 5: Impulso a las empresas líderes canadienses. El gobierno canadiense facilitará el acceso a capital de crecimiento y se posicionará como un cliente estratégico clave. Pilar 6: Creación de alianzas de confianza y globales. En este pilar se contempla que Canadá colabore con socios de confianza, entre ellos México, para armonizar estándares, coinvertir en innovación y ayudar a las empresas canadienses a acceder a los mercados globales. Según el gobierno canadiense, la estrategia impulsará el crecimiento económico en un 3% del PIB y contribuirá a la creación de 250,000 empleos para 2031. 

El documento de estrategia fue bien recibido en general por los expertos en la materia, pero las primeras medidas concretas que se anunciaron, relacionadas con la construcción de centros de datos en diversas localidades canadienses, han enfrentado ya resistencia de las comunidades. Los habitantes de las localidades elegidas como sede de futuros centros de datos temen que consuman demasiada energía y agua y que provoquen contaminación auditiva. Recientemente, protestas en la ciudad de Hamilton, Ontario, consiguieron erigir un obstáculo importante a los inversionistas que planean construir un parque industrial que albergará un centro de datos[ii]. La preocupación de los hamiltonianos es un eco de lo que ocurre a nivel nacional. Según la encuestadora Angus Reid, 68% de los canadienses se opone a la construcción de un centro de datos cerca de su hogar y el mismo porcentaje opina que el gobierno debe regular estrictamente el desarrollo de la IA[iii].

En la búsqueda de socios internacionales para colaborar en la materia, Canadá y México firmaron recientemente un memorándum de entendimiento para potenciar la cooperación en investigación y promover proyectos conjuntos interdisciplinarios[iv]. Este memorándum aterriza el compromiso que se contempla en el Plan de Acción México-Canadá 2025-2028, que a su vez es el documento base de la Alianza Estratégica México-Canadá, establecida por la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Primer Ministro Mark Carney. El Plan de Acción contempla cuatro ejes de acción, uno de los cuales es la innovación y un componente muy relevante de ese eje de acción es la colaboración en el uso responsable de la IA[v].

La relación bilateral entre México y Canadá se revitalizó tras los cambios de gobierno en ambos países y existen muchos ámbitos de acción en los que pueden colaborar. La regulación y utilización responsable de la IA es un tema muy relevante en el que compartimos una visión muy similar. La utilización de la IA como herramienta de eficiencia en la producción de bienes y servicios tiene, además, un potencial económico enorme. La firma del memorándum de entendimiento es un primer paso en una colaboración más estrecha, pero es urgente comenzar a diseñar e implementar proyectos conjuntos en la materia. El desarrollo de la IA no espera.


[i] Minister Solomon highlights Canada’s National Artificial Intelligence Strategy – Canada.ca

[ii] https://torontosun.com/news/national/ai-data-centres-what-are-they-why-so-controversial

[iii] https://angusreid.org/ai-regulation-canada/

[iv] New Canada–Mexico partnership to enhance research cooperation and promote joint interdisciplinary projects | Natural Sciences and Engineering Research Council of Canada

[v] Canada-Mexico Action Plan 2025-2028

Alfonso Vera Sánchez

Alfonso Vera Sánchez es Licenciado en Derecho por la UNAM, Maestro en Cooperación Internacional para el Desarrollo por el Instituto Mora, y ha trabajado en la Secretaría de Educación Pública, la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Es miembro del Servicio Exterior Mexicano desde 2010, donde se ha desempeñado como Cónsul de Protección en Nogales, Cónsul de Documentación en Chicago y Director de Litigios en la Consultoría Jurídica de la SRE. Actualmente es Encargado de Asuntos Legales en la Embajada de México en Canadá.