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Los demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos abrieron una nueva línea de investigación sobre Jeffrey Epstein, al buscar determinar si el financiero y delincuente sexual condenado actuó como agente no registrado de gobiernos extranjeros y utilizó su cercanía con figuras políticas, incluido el presidente Donald Trump, para intentar influir en decisiones de la política estadounidense.

El impulso de la investigación proviene del congresista Jamie Raskin, principal demócrata del Comité Judicial de la Cámara, quien envió solicitudes formales de información al Departamento de Justicia, al Departamento de Estado y a la comunidad de inteligencia para esclarecer el alcance de los presuntos vínculos internacionales de Epstein.

En las cartas, Raskin sostiene que la revisión de documentos desclasificados y expedientes relacionados con el caso ha revelado «indicios sustanciales» de que Epstein promovió intereses de gobiernos extranjeros sin registrarse conforme a la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), una obligación legal para quienes realizan actividades de influencia política en nombre de otros países. Entre las naciones mencionadas en la investigación figuran Arabia Saudita, Kuwait, Rusia e Israel.

El legislador también plantea que Epstein habría aprovechado su relación con Trump y con integrantes de su círculo político tras las elecciones de 2016 para presentarse como un intermediario capaz de facilitar contactos o influir en decisiones de la administración estadounidense. Sin embargo, hasta ahora no se ha presentado evidencia pública que demuestre que el presidente Trump conociera o participara en esas presuntas actividades, y la investigación se encuentra en una etapa preliminar.

Además de solicitar documentos, Raskin pidió conocer si el Departamento de Justicia investigó alguna vez a Epstein por posibles violaciones a la FARA y si aún existen expedientes sin publicar que permitan esclarecer el alcance de sus relaciones con gobiernos extranjeros. Los demócratas consideran que el caso trasciende los delitos sexuales por los que Epstein fue procesado y podría involucrar asuntos de seguridad nacional.

No obstante, el avance de la investigación enfrenta obstáculos políticos. Al estar la Cámara de Representantes bajo control republicano, las solicitudes de información de Raskin carecen de poder de citación y podrían no recibir respuesta por parte de las agencias federales. Diversos analistas interpretan esta ofensiva como un anticipo de las investigaciones que los demócratas buscarían impulsar si recuperan la mayoría en el Congreso tras las elecciones legislativas.

El caso Epstein ha vuelto a ocupar un lugar central en la política estadounidense durante las últimas semanas, luego de nuevas disputas por la publicación de documentos judiciales y de crecientes presiones para transparentar la totalidad de los archivos relacionados con el empresario, fallecido en 2019 mientras esperaba juicio por cargos federales de tráfico sexual. La nueva indagatoria amplía el foco más allá de sus delitos, al explorar si su red de contactos también pudo haber servido para favorecer intereses de gobiernos extranjeros dentro de Estados Unidos.