El proyecto del Tren Ligero La Paz-Texcoco entró oficialmente en su fase de construcción, una obra considerada estratégica para mejorar la movilidad en el oriente del Estado de México y reducir los tiempos de traslado de millones de personas que diariamente se desplazan hacia la Ciudad de México.
El secretario de Movilidad del Estado de México, Juan Hugo de la Rosa García, confirmó que las obras iniciarán a finales de 2026, una vez concluidos los procesos técnicos, administrativos y de liberación de derechos de vía necesarios para el desarrollo del proyecto. La infraestructura forma parte del Plan Integral para el Oriente del Estado de México, impulsado por los gobiernos federal y estatal para fortalecer el transporte masivo en una de las regiones con mayor densidad poblacional del país.
El nuevo sistema ferroviario contempla una ruta de 21 kilómetros con 12 estaciones, que conectará el municipio de La Paz con Texcoco en un tiempo estimado de 30 minutos, además de enlazarse con la Línea A del Metro de la Ciudad de México, facilitando la conexión con la capital. Se prevé que beneficie a más de 2.5 millones de habitantes de municipios como La Paz, Chicoloapan, Chimalhuacán y Texcoco.
Las estaciones proyectadas son: La Paz, Los Reyes, La Magdalena, Conalep Los Reyes, Francisco Villa, Piedras Negras, Central de Abastos, Puerta Texcoco, Centro Cultural Bicentenario, San Bernardino, Universidad Autónoma Chapingo y Texcoco.

El anuncio marca el inicio formal de una de las obras de transporte más relevantes para la entidad durante la actual administración. Durante años, el crecimiento urbano del oriente mexiquense ha superado la capacidad de la infraestructura de movilidad, provocando traslados de hasta dos horas para miles de trabajadores y estudiantes que viajan diariamente hacia la capital del país.
De acuerdo con la Secretaría de Movilidad, el Tren Ligero forma parte de una estrategia más amplia que incluye nuevas líneas de Mexibús, Mexicable y Trolebús, con el objetivo de crear una red de transporte integrada que reduzca la dependencia del automóvil y del transporte concesionado.
Si el calendario previsto se mantiene, la construcción avanzará durante 2026 y 2027, con la expectativa de que el nuevo corredor ferroviario se convierta en uno de los principales ejes de movilidad del oriente del Valle de México, una región que durante décadas ha reclamado una mayor inversión en infraestructura de transporte público.















