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Una versión publicada por medios estadounidenses señala que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría considerando impulsar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, como candidato a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una posibilidad que, de concretarse, marcaría un giro inusual en la diplomacia internacional. Hasta el momento, no existe confirmación oficial por parte de la Casa Blanca, la ONU ni del organismo rector del futbol mundial.

La información fue difundida inicialmente por el New York Post, que cita fuentes cercanas a Trump. De acuerdo con el reporte, el mandatario vería en Infantino a un perfil con experiencia en la conducción de una organización global y con capacidad para negociar entre gobiernos y federaciones nacionales, cualidades que, según las fuentes, podrían ser útiles al frente de Naciones Unidas.

Aunque la versión ha generado amplio interés, ninguna autoridad estadounidense ha anunciado una nominación formal. Tampoco la FIFA ni el propio Infantino han emitido comentarios sobre un eventual interés en suceder al actual secretario general de la ONU cuando concluya su mandato.

La especulación surge en un contexto de creciente cercanía entre Trump e Infantino. Durante los últimos meses, ambos han coincidido en diversos actos relacionados con la organización del Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. El presidente estadounidense asistió recientemente a la final del torneo y participó junto al dirigente de la FIFA en la ceremonia de premiación, una imagen que reforzó la percepción de una relación política cada vez más estrecha.

Más allá del vínculo entre ambos, una eventual candidatura de Infantino enfrentaría un complejo proceso diplomático. El secretario general de la ONU es designado por la Asamblea General a propuesta del Consejo de Seguridad, donde cualquiera de sus cinco miembros permanentes puede bloquear una candidatura mediante el derecho de veto. Además, diversos gobiernos y analistas consideran que, por criterios de rotación regional, el próximo titular del organismo debería provenir de América Latina o el Caribe, una región que nunca ha ocupado ese cargo.

Entre los nombres que han comenzado a mencionarse para la sucesión figuran la expresidenta chilena Michelle Bachelet, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, y ahora, de forma extraoficial, Gianni Infantino.

Por ahora, la posibilidad permanece en el terreno de la especulación política. Sin embargo, la sola difusión de la versión refleja el interés de sectores cercanos a Trump por colocar a un aliado al frente de uno de los organismos multilaterales más influyentes del mundo, en un momento en que la política exterior estadounidense busca recuperar protagonismo en la escena internacional.