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La administración del presidente Donald Trump analiza la posibilidad de lanzar ataques militares contra grupos yihadistas en Mali, una medida que marcaría una nueva expansión de la presencia militar estadounidense en África Occidental, de acuerdo con información publicada por The Washington Post, que cita a funcionarios familiarizados con las discusiones internas.

Según el reporte, las opciones que se estudian contemplan operaciones contra Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin (JNIM), una organización afiliada a Al Qaeda que en los últimos meses ha incrementado sus ataques y ampliado su control territorial en distintas regiones de Mali. De concretarse, el país africano se convertiría en el octavo escenario donde Trump habría autorizado acciones militares desde el inicio de su segundo mandato.

El debate ocurre en un contexto de creciente deterioro de la seguridad en el Sahel. En abril y julio de este año, JNIM encabezó ofensivas coordinadas contra posiciones del Ejército maliense, mientras el gobierno militar de Assimi Goïta, apoyado por el Africa Corps —sucesor del grupo Wagner respaldado por Rusia—, enfrenta dificultades para contener el avance de los insurgentes.

De acuerdo con el Washington Post, algunos funcionarios de la Casa Blanca sostienen que el fracaso de las fuerzas rusas para frenar a los grupos extremistas abre la puerta a una mayor participación de Estados Unidos en la región. La iniciativa es impulsada principalmente por asesores de seguridad nacional enfocados en la lucha antiterrorista, aunque aún no existe una decisión definitiva sobre el alcance de una eventual operación.

La posible intervención también representa un cambio en la estrategia estadounidense hacia Mali. Tras la retirada de tropas occidentales y el distanciamiento entre Bamako y sus antiguos aliados europeos, Washington había comenzado a reconstruir la cooperación con el gobierno militar mediante acuerdos para reanudar operaciones de inteligencia y vigilancia aérea contra organizaciones extremistas.

Hasta el momento, la Casa Blanca no ha confirmado oficialmente los planes revelados por el diario estadounidense. Sin embargo, la información surge mientras la violencia continúa escalando en el Sahel, una región que se ha convertido en uno de los principales focos de actividad de grupos vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico, con un impacto creciente en la estabilidad de África Occidental.