Un tribunal de apelaciones de Nueva York dio luz verde este miércoles a la administración del alcalde Zohran Mamdani para aplicar el impuesto de recargo a las segundas residencias de lujo, conocido popularmente como ‘pied-à-terre’. La resolución judicial revoca el fallo de primera instancia emitido en septiembre pasado que había frenado la normativa tributaria aprobada en mayo por la legislatura estatal, reactivando una de las medidas fiscales más controvertidas para mitigar el déficit presupuestario y financiar servicios urbanos en la metrópoli.
El panel de magistrados de la corte en Brooklyn desestimó la acción legal por unanimidad al concluir que los propietarios demandantes carecen de legitimación jurídica, dado que no lograron acreditar un perjuicio económico concreto, directo o verificable derivado del gravamen. El dictamen judicial ratificó que las inconformidades conjeturales no justifican la suspensión cautelar de la ley, dejando sin sustento los recursos que pretendían obligar al ayuntamiento a reiniciar el proceso legislativo y administrativo.
La política fiscal impulsada por Mamdani establece una tasa impositiva especial sobre inmuebles residenciales de una a tres familias tasados en cinco millones de dólares o más, así como unidades de condominios y cooperativas de al menos un millón de dólares, siempre que no constituyan la vivienda principal del titular. Tras celebrar la victoria judicial, el alcalde defendió que los dueños de propiedades de alta gama deben aportar al mantenimiento de parques, seguridad y programas sociales, si bien la medida aún encara dos litigios pendientes que cuestionan los topes constitucionales de recaudación predial en el estado.













