Los pasajeros fallecieron de sed tras permanecer atrapados por más de dos meses luego de que el autobús en el que viajaban sufriera una falla mecánica en una zona despoblada del norte del país.
Jartum, Sudán. Un trágico hallazgo conmocionó a la comunidad internacional tras confirmarse la localización de 33 cadáveres en avanzado estado de descomposición en medio del desierto del norte de Sudán. Las víctimas, integradas en su gran mayoría por mujeres y niños menores de 10 años, perecieron a causa de deshidratación severa tras quedar varadas durante más de 60 días en un tramo incomunicado.
El desperfecto mecánico
El gobierno del estado de Darfur del Sur emitió un comunicado oficial detallando que la comitiva de civiles había partido a mediados de mayo desde la localidad de Tulus a bordo de un autobús de pasajeros con destino a la provincia de Al Dabba. Durante la travesía por las rutas desérticas comprendidas entre Mellit y Al Dabba, la unidad sufrió una avería mecánica absoluta que imposibilitó la continuación del viaje.
Debido a la inmensidad del terreno despoblado y a la falta de señales de comunicación, el grupo quedó completamente aislado de los centros urbanos. Los cuerpos y el chasis del camión fueron localizados de forma fortuita por un grupo de viajeros que transitaba por los cuadrantes desérticos de la región norte.
Éxodo provocado por el conflicto interno
La tragedia puso de manifiesto el impacto colateral del desplazamiento forzado de civiles en la nación africana. El gobernador de Darfur del Sur, Bashir Marsal, confirmó que entre las víctimas identificadas se encuentra una maestra local junto con cinco de sus hijos.
«Ella trabajaba en la localidad de Tulus, al sur de Nyala. La mujer estaba intentando retomar la educación de sus hijos en el norte de Sudán tras una interrupción de más de cuatro años debido al conflicto armado», puntualizó el gobernador Marsal al externar sus condolencias institucionales.
Mohamed Omar, familiar directo de varios de los ocupantes fallecidos, declaró ante la prensa local que la notificación formal del hallazgo de tres de sus parientes llegó exactamente dos meses después de que se perdiera el rastro de la unidad de transporte en la periferia de Mellit.















