La erupción del volcán Anak Krakatoa obligó al cierre preventivo de seis aeropuertos en Indonesia debido a las densas columnas de ceniza y material piroclástico expulsadas a la atmósfera, afectando el itinerario de al menos 22 mil pasajeros en rutas locales e internacionales de más de 370 vuelos.
La Dirección General de Aviación Civil emitió alertas rojas de vuelo para la región circundante al estrecho de Sonda, priorizando la seguridad operacional ante la baja visibilidad y el riesgo de daños en los motores de las aeronaves.
Autoridades de gestión de desastres mantienen una zona de exclusión de cinco kilómetros alrededor del cráter volcánico ante la continua actividad sísmica y expulsión de gases.
Equipos de rescate y protección civil coordinan planes de contingencia para apoyar a los viajeros varados en las terminales aéreas, mientras la agencia vulcanológica nacional monitorea permanentemente la evolución del fenómeno volcánico.







