El vicepresidente estadounidense, JD Vance, confirmó que su equipo técnico ya se encuentra en Bürgenstock; por su parte, Teherán envió a su canciller, Abás Araqchí, no para firmar el pacto definitivo, sino para exigir a Washington el fin de los ataques de Israel.

Ginebra, Suiza. El escenario de paz provisional construido entre las administraciones de Washington y Teherán enfrenta su primera prueba de fuego institucional en territorio europeo. A pesar de la escalada de tensiones provocada por el bloqueo naval en el golfo Pérsico, los canales diplomáticos formales se mantienen activos. El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán confirmaron por separado el arribo de sus respectivas comisiones de primera milla a Suiza, de cara a lo que originalmente se había programado como la primera ronda oficial de conversaciones bilaterales de paz.

Despliegue técnico de Washington y mediación de la OIEA De acuerdo con las declaraciones vertidas por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, a la cadena informativa Fox, la delegación norteamericana se encuentra operando desde hace varias horas en la localidad suiza de Bürgenstock. El equipo de avanzada de la Casa Blanca está encabezado por el enviado especial de los Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, y por Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump. Ambos funcionarios se encuentran desahogando los aspectos técnicos de la agenda bilateral de ley.

Las directrices estratégicas delineadas por la delegación estadounidense contemplan los siguientes puntos de fiscalización internacional:

  • Foco del Diferendo Nuclear: El control estricto de las reservas de uranio enriquecido en manos del país persa constituye la petición medular impuesta por Donald Trump para alcanzar un acuerdo nuclear definitivo antes del próximo 19 de agosto.
  • Bloque de Acompañamiento: Vance adelantó que tiene proyectado integrarse personalmente a las mesas de concertación en los próximos días, jornadas en las que también participarán representantes oficiales de las cancillerías de Catar y Pakistán.
  • Presencia del Ente Regulador: La televisión nacional suiza confirmó que el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, asistirá a las reuniones para certificar los compromisos en materia de energía atómica.

Irán acude a reclamar, no a firmar el acuerdo definitivo Por su parte, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, despegó con rumbo a Suiza con una consigna de resistencia civil y diplomática. El portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, aclaró ante los medios del Estado que la delegación persa no tiene como objetivo entablar mesas de diálogo para un pacto de paz permanente, sino exigir de manera aduanal que los Estados Unidos obliguen a su aliado Israel a detener los bombardeos en el sur del Líbano.

Bagaei enfatizó que el memorando de entendimiento firmado esta semana (el cual abría un periodo de 60 días de tregua para poner fin a la guerra iniciada por Israel y EUA el pasado 28 de febrero) constituye un conjunto indivisible de ley. Las autoridades de Teherán advirtieron bajo el principio de «compromiso por compromiso» que la primera cláusula del documento fue totalmente vulnerada por las incursiones israelíes de este sábado, las cuales causaron la muerte de siete civiles en el Líbano. El vocero advirtió que el conjunto del memorando se verá afectado si Washington no adopta medidas inmediatas para frenar la agresión.

Cifra récord de crudo antes del nuevo estrangulamiento El viaje de los diplomáticos coincidió con la declaratoria de alerta emitida por las Fuerzas Armadas iraníes y el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, mandos que ordenaron el cierre de Ormuz al comercio internacional tras los bombardeos de este sábado, mientras la Guardia Revolucionaria advertía a los buques mercantes que evitaran la zona debido a riesgos de seguridad.

La crisis echó por tierra el balance comercial favorable que JD Vance había presumido horas antes ante la cadena Fox. El vicepresidente estadounidense reveló que el viernes se había registrado una salida récord de más de 16 millones de barriles de petróleo a través del estrecho de Ormuz, un volumen que superaba los niveles previos al estallido del conflicto. El nuevo bloqueo interrumpe este flujo energético y traslada la resolución de la crisis a las mesas de Bürgenstock.