Un sismo de magnitud 5,7 se sintió con fuerza en El Salvador, así como en zonas de Honduras y Nicaragua, generando alarma en la población centroamericana pero sin provocar emergencias mayores.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) de El Salvador informó que, tras las primeras evaluaciones realizadas en la región, se descartan daños materiales y víctimas en los países afectados. Asimismo, las autoridades ambientales confirmaron que las características del movimiento telúrico no reúnen los parámetros para generar una alerta de tsunami en las costas del Océano Pacífico. Los cuerpos de socorro y organismos de protección civil de la región se mantienen monitoreando el territorio ante posibles réplicas.











