El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones dirigidas contra una red financiera paralela basada en criptomonedas, la cual es utilizada por Irán y mantiene conexiones estratégicas con Rusia.
Con esta medida, Estados Unidos busca intensificar su presión económica para aislar a Irán y cerrar las vías de elusión de castigos internacionales a través de activos digitales. Informes recientes del Congreso estadounidense han señalado que estas estructuras de banca en la sombra emplean criptomonedas estables para mover recursos al margen del sistema financiero tradicional.
Como parte de la Operation Economic Outcast, el Departamento del Tesoro emprendió acciones sin precedentes contra la Red A7, un entramado financiero clandestino vinculado a Rusia que el régimen iraní utiliza para evadir sanciones. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó formalmente a dicha red catalogándola como una organización criminal transnacional significativa.
Asimismo, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) propuso una regla para prohibir las transferencias de fondos relacionadas con operaciones de los subagentes de la Red A7, y emitió una alerta destinada a ayudar a las instituciones financieras a detectar y reportar actividades sospechosas vinculadas a este grupo.
Las autoridades norteamericanas reiteraron que mantendrán la vigilancia sobre intermediarios financieros y redes globales que faciliten flujos de capital ilícitos hacia Medio Oriente y entes sancionados en territorio ruso.
En paralelo a estas acciones económicas, un funcionario estadounidense declaró a Al Jazeera que a finales de noviembre se desplegarán tres portaaviones y dos grupos de desembarco alrededor de Irán, en un contexto marcado por la escalada de sanciones impuestas por Washington contra Teherán.











