El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, expresó una enérgica condena a la decisión del gobierno de Estados Unidos de extender por un año adicional el bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, calificando dicha medida como una política de carácter genocida que se prolonga por más de seis décadas.

A través de un pronunciamiento difundido en su cuenta oficial de la red social X, el jefe de la diplomacia cubana señaló que la renovación de la Ley de Comercio con el Enemigo —la cual fija la vigencia de las restricciones hasta septiembre de 2027— no constituye un mero trámite administrativo, sino la confirmación de la persistencia de Estados Unidos en asfixiar económicamente a la nación caribeña. 

El funcionario advirtió que esta prórroga se materializa en el contexto del momento más severo de la ofensiva estadounidense registrada en años recientes. La postura del gobierno cubano surge como respuesta a la oficialización del decreto emitido por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien prorrogó el embargo comercial. 

Un documento divulgado por la Casa Blanca detalla la decisión de extender las facultades regulatorias bajo el amparo del Reglamento de Control de Activos Cubanos, argumentando que dicha continuidad responde directamente a los intereses nacionales de Estados Unidos.