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Agentes de la Policía Nacional de Paraguay reprimieron este miércoles una multitudinaria manifestación en el centro de Asunción, donde cientos de ciudadanos salieron a las calles para exigir la apertura de un juicio político contra el presidente de la República, Santiago Peña. La movilización ciudadana se detonó a raíz del creciente descontento social por la severa crisis financiera que atraviesa la entidad bancaria Ueno, situación que ha desatado denuncias de presunta colusión institucional, mal manejo de fondos y opacidad en la protección a los ahorristas.

Los choques entre uniformados y manifestantes estallaron en las inmediaciones de edificios gubernamentales y las sedes del Congreso, donde las fuerzas de seguridad utilizaron material antidisturbios, gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar las concentraciones que intentaban traspasar los cercos perimetrales. Diversas organizaciones de la sociedad civil y sectores de la oposición legislativa acusaron al Ejecutivo de desplegar un uso desproporcionado de la fuerza pública para acallar las demandas de rendición de cuentas.

La crisis vinculada a la entidad Ueno Bank se ha convertido en un foco de inestabilidad política para la administración de Peña, reactivando los llamados parlamentarios a evaluar su responsabilidad política y administrativa en la supervisión bancaria del país. Mientras los colectivos sociales anuncian la continuidad de las movilizaciones populares hasta que el Parlamento tramite formalmente el pedido de juicio político, el oficialismo intenta contener el impacto del escándalo en medio de un clima de marcada polarización social.