Una ofensiva coordinada de ciberataques contra los sistemas de refrigeración industrial ha provocado pérdidas millonarias de alimentos en supermercados de al menos diez países europeos, tras la vulneración remota de los paneles de control de proveedores especializados como Danfoss y Sabcobel. El incidente más reciente se registró en Noruega, donde la cadena de supermercados Havaristen denunció la pérdida total de su inventario en su sucursal de Ytre Enebakk luego de que sus congeladores sufrieran una elevación térmica inducida a distancia, generando tal acumulación de calor que activó de forma automática la red de aspersores contra incendios y obligó a dar parte a la policía y a las aseguradoras.
El modus operandi de los atacantes consiste en infiltrarse en los controladores de refrigeración conectados a internet para forzar a los evaporadores a entrar en un ciclo de «descongelación continua», desactivar alarmas preventivas y elevar los termóstatos hasta los 50 °C. En Bélgica y Luxemburgo, distribuidoras como Delhaize, Carrefour, Intermarché y Spar confirmaron afectaciones en decenas de establecimientos que obligaron a suspender de emergencia la comercialización de productos frescos y congelados, mientras que en Suecia cadenas mayoristas como ICA y Coop debieron desechar toneladas de víveres en descomposición.
Las intromisiones a las redes operativas también han alcanzado a comercios de Italia con incidencias en equipos con protocolos obsoletos en Sicilia , Irlanda (con 13 sucursales de SuperValu perjudicadas), Estonia, Finlandia, Países Bajos y Portugal. Autoridades comunitarias de ciberseguridad y agencias policiales continentales mantienen abiertas investigaciones formales para determinar el origen del sabotaje a la infraestructura alimentaria, mientras los fabricantes de refrigeración y las cadenas comerciales despliegan parches técnicos urgentes y desvinculan los equipos de accesos remotos desprotegidos.













