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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, presentó su dimisión formal la noche de este martes tras concluir una tensa comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. En la sede legislativa, el funcionario rindió explicaciones sobre las circunstancias técnicas, operativas y de mantenimiento relacionadas con el grave descarrilamiento ferroviario ocurrido en el municipio de Urda, en la provincia de Toledo, cuya magnitud desató una fuerte presión política por parte de los grupos parlamentarios.

El siniestro ferroviario provocó la muerte de al menos 69 personas y dejó a más de 200 heridas, consolidándose como una de las tragedias de transporte más graves registradas en el país. Los equipos forenses y periciales completaron la identificación plena de la totalidad de las víctimas mortales: 54 de nacionalidad española y 15 ciudadanos extranjeros originarios de diez países distintos, mientras las autoridades sanitarias continúan la atención médica de los lesionados hospitalizados en diversos centros de la red de salud.

La renuncia del titular de Transportes abre una inmediata reconfiguración en el gabinete del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en medio de exigencias para acelerar los peritajes de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y determinar las causas de la falla en la infraestructura o en el convoy. La salida de Puente busca amortiguar la crisis política generada tras las sesiones parlamentarias, al tiempo que las autoridades coordinan la asistencia integral e indemnizaciones correspondientes para las familias de los afectados.