Al menos 12 migrantes, entre ellos dos mujeres y un bebé, perdieron la vida este lunes tras el naufragio de dos lanchas rápidas en las inmediaciones de las islas de Samos y Lesbos, en el mar Egeo oriental. Las autoridades de la Guardia Costera de Grecia confirmaron además el rescate con vida de otros veintidós ocupantes durante las maniobras de emergencia desplegadas en la zona.
El primer siniestro se registró durante la madrugada a 6.5 kilómetros al sureste de Lesbos, cuando la embarcación procedente de la costa de Turquía chocó con una patrullera griega al intentar esquivar la interceptación. El impacto causó la muerte de seis personas, mientras que ocho supervivientes sirios y palestinos fueron llevados a un hospital cercano; un ciudadano turco fue detenido como presunto traficante.
El segundo accidente ocurrió al norte de la isla de Samos, provocando el deceso de cinco hombres y una mujer tras volcar la lancha que navegaba a alta velocidad. Catorce pasajeros lograron ser puestos a salvo por los cuerpos de rescate, en tanto que un individuo de nacionalidad iraní quedó bajo custodia policial señalado por operar la nave y facilitar la travesía irregular de los migrantes.
Actualmente, las corporaciones de salvamento mantienen un operativo aéreo y marítimo en las aguas territoriales griegas con el apoyo de dos patrulleras y un helicóptero para descartar la presencia de más desaparecidos. Los mandos navales precisaron que la búsqueda continúa abierta debido a que los testimonios ofrecidos por los sobrevivientes respecto al número total de tripulantes aún resultan contradictorios.










