Autoridades de Arabia Saudita ejecutaron a dos ciudadanos provenientes de Bangladesh tras ser condenados por cometer presuntos actos indecorosos en el interior de una mezquita de La Meca. Tras confirmarse la aplicación de la pena capital, el Gobierno de Bangladesh manifestó que no fue notificado previamente por las autoridades saudíes sobre el cumplimiento del fallo, por lo que ha solicitado explicaciones formales.
De acuerdo con el Ministerio del Interior saudí, los ajusticiados —un hombre y una mujer— fueron ejecutados luego de que la máxima instancia judicial ratificara las sentencias de muerte y se emitiera el decreto real correspondiente. En su comunicado oficial, el Gobierno del reino justificó la medida punitiva al señalar la gravedad de las acciones cometidas por violar la santidad del recinto religioso, omitiendo brindar detalles adicionales sobre las conductas imputadas.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bangladesh confirmó el envió de un requerimiento diplomático formal para exigir información pormenorizada a Riad sobre los procedimientos legales aplicados a sus connacionales. En paralelo a este caso, el Ministerio del Interior saudí informó también sobre la reciente ejecución de cinco ciudadanos locales condenados bajo cargos vinculados con actividades terroristas.
Este conjunto de ejecuciones se enmarca en un escenario de tensión regional donde, de forma simultánea, las fuerzas policiales de Israel arrestaron a diez personas vinculadas con ataques perpetrados por colonos en la Ribera Occidental ocupada. La ola de agresiones registrada durante el fin de semana afectó directamente a diplomáticos europeos y a un periodista estadounidense, en medio del escalamiento de la violencia en el Próximo Oriente.










