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Desde la embajada norteamericana en Nueva Delhi, el secretario de Estado, Marco Rubio, validó la existencia de progresos en las mesas de negociación, pero ratificó la postura inamovible de impedir el desarrollo de armamento atómico.

El Gobierno de los Estados Unidos de América, por conducto del Departamento de Estado, fijó los lineamientos estratégicos y las condiciones normativas indispensables para la validación de un eventual acuerdo bilateral con la República Islámica de Irán. Las declaraciones ministeriales esclarecen la postura de la Casa Blanca respecto a los límites de la negociación indirecta que se desahoga con el acompañamiento de naciones mediadoras en Oriente Medio.

Declaraciones del secretario de Estado y condicionantes de Washington Durante un encuentro oficial celebrado con medios de comunicación en las instalaciones de la embajada estadounidense en la capital de la India, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que los equipos técnicos han logrado registrar progresos alentadores. El jefe de la diplomacia norteamericana anticipó la viabilidad de emitir un pronunciamiento formal conjunto en un plazo estimado de 24 a 72 horas, deslizando que las novedades institucionales podrían concretarse antes de que concluya su gira de trabajo por el territorio asiático el próximo martes.

No obstante, el funcionario estadounidense advirtió de manera categórica que la resolución de la crisis internacional exige el cumplimiento de salvaguardas estructurales irrenunciables para la administración que encabeza el presidente Donald Trump. Rubio enfatizó que la posición de Washington es inamovible en torno a tres ejes fundamentales: la garantía permanente de que Teherán nunca poseerá capacidades operativas para desarrollar un arma nuclear, la entrega inmediata de la totalidad de sus reservas de uranio altamente enriquecido, y el cese de hostilidades que permita mantener los estrechos marítimos comerciales abiertos y libres de bloqueos o peajes militares.

Fases del memorando y la postura de la cancillería iraní El posicionamiento fijado en Nueva Delhi coincide cronológicamente con las precisiones emitidas por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán en Teherán. El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Bagaei, coincidió en que los canales diplomáticos han permitido un estrechamiento de posturas significativo, supeditando el desenlace del proceso a los consensos técnicos que se consoliden durante los próximos tres o cuatro días.

El vocero iraní detalló que la fase inicial de la negociación consiste en el cierre de un memorando de entendimiento estructurado en 14 puntos específicos, enfocado de forma prioritaria en decretar el fin de las operaciones bélicas en la totalidad de los frentes de combate regionales, incluyendo las zonas en conflicto del Líbano. Una vez ratificado dicho documento, la agenda bilateral contempla la apertura de una segunda ventana de negociación, con un cronograma formalizado de entre 30 y 60 días, para desahogar de manera estricta los esquemas de supervisión del programa nuclear de la nación del Golfo Pérsico, las penalizaciones comerciales, el levantamiento de las sanciones económicas estadounidenses y los mecanismos institucionales para el desbloqueo de los fondos financieros iraníes retenidos en cuentas del extranjero durante este año 2026.