Las brigadas de rescate localizaron el cuerpo de una joven entre las estructuras colapsadas del centro educativo de Lugansk, mientras el Comité de Instrucción de Rusia inició un proceso penal por terrorismo y Ucrania rechazó haber fijado un blanco civil.
Los cuerpos de emergencia y equipos de rescate mantienen un despliegue operativo ininterrumpido en el perímetro del complejo académico dependiente de la Universidad Pedagógica Estatal de Lugansk, localizado en la ciudad de Starobelsk, con el objetivo de localizar a personas reportadas como desaparecidas. La actualización del balance de daños confirma un incremento sustancial en el saldo de víctimas fatales derivado del impacto de aeronaves no tripuladas registrado originalmente durante la madrugada del pasado viernes.
Actualización del saldo de víctimas y labores de salvamento De acuerdo con los reportes oficiales provistos por las brigadas de protección civil en el terreno, las labores de remoción de estructuras permitieron el hallazgo del cuerpo sin vida de una joven estudiante atrapada entre las secciones colapsadas. Con este hallazgo, la cifra acumulada de personas fallecidas ascendió de manera oficial a por lo menos 18 víctimas mortales, mientras que el volumen de ciudadanos heridos que han sido extraídos de las ruinas y trasladados a centros hospitalarios de la región supera los 40 pacientes.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia precisó que en el momento en que se suscitó el estallido, el edificio de cinco pisos de la residencia estudiantil (el cual sufrió un desprendimiento estructural que afectó hasta los niveles del segundo piso) albergaba a un grupo de 86 adolescentes de entre 14 y 18 años de edad que se encontraban pernoctando en las instalaciones. Las ondas expansivas provocaron además daños materiales severos en viviendas colindantes, oficinas administrativas periféricas e infraestructura de servicios básicos de la localidad.
Apertura de causas penales y debate en el Consejo de Seguridad Ante la magnitud del siniestro, el Comité de Instrucción de la Federación de Rusia formalizó la apertura de una causa penal bajo la tipificación jurídica de ataque terrorista, argumentando que las inmediaciones del centro de estudios no albergaban ningún tipo de guarnición o instalación militar. El Gobierno de Rusia elevó el caso ante los canales diplomáticos globales, presentando una denuncia formal ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas y exhortando a la comunidad internacional a emitir pronunciamientos de condena.
Por su parte, el mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania emitió una declaración oficial en la que rechazó de manera categórica haber dirigido operaciones bélicas de forma deliberada en contra de instalaciones escolares o población civil. La representación de Kiev sostuvo que sus objetivos tácticos en la zona de Starobelsk estuvieron orientados exclusivamente a inutilizar un presunto cuartel general logístico y depósitos de municiones pertenecientes al ejército de ocupación ruso, atribuyendo los daños del edificio estudiantil a un posible desvío o intercepción defectuosa de proyectiles, tesis que es rechazada por los investigadores de Moscú durante el presente periodo de hostilidades de este año 2026.









