En un acto de campaña en Curitiba, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva elevó el tono contra su rival electoral, Flávio Bolsonaro, a quien acusó junto al exmandatario Jair Bolsonaro de estar detrás de la trama de corrupción del Banco Master. Lula sostuvo que durante la gestión anterior se gestaron redes criminales de desvío de fondos a pensionados y se facilitó el ascenso de los involucrados en el fraude bancario, destacando que bajo su actual gobierno se cerró la entidad financiera y se envió a prisión preventiva a sus operadores.
El contraataque del líder del Partido de los Trabajadores se da en medio de un empate técnico en las encuestas de cara a la segunda vuelta presidencial. Mientras Flávio Bolsonaro enfrenta indagatorias por lavado de dinero y corrupción vinculadas a supuestas negociaciones con el dueño del banco, la causa también salpica a otros actores políticos e institucionales de alto perfil, entre ellos el juez del Supremo Tribunal, Alexandre de Moraes.
Ante la gravedad del escándalo, Lula prometió mantener la firmeza institucional para deslindar responsabilidades sin importar la jerarquía de los implicados, señalando que los cargos en la alta magistratura exigen un comportamiento ético impecable. Con estas declaraciones, la contienda electoral brasileña entra en su fase más agresiva, marcada por las investigaciones judiciales sobre el sistema financiero y la integridad del poder público.









