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El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió que cualquier agresión militar instigada por Israel en la región estratégica del Golfo Pérsico desencadenará consecuencias severas e inmediatas con un «impacto devastador» sobre el suministro y mercado energético a nivel mundial. La declaración busca elevar el costo geopolítico ante posibles incursiones armadas contra instalaciones neurálgicas en territorio iraní o sus inmediaciones marítimas.

El pronunciamiento de Teherán ocurre en respuesta directa a los recientes señalamientos del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien declaró públicamente su intención de coordinar acciones con la administración de Donald Trump para neutralizar de manera definitiva lo que calificó como la amenaza estratégica que representa el régimen iraní en Medio Oriente.

La escalada verbal tensa nuevamente el panorama de seguridad en los corredores de transporte de hidrocarburos más transitados del planeta. Especialistas y analistas internacionales han advertido que una confrontación abierta en el Golfo o un eventual bloqueo del estrecho de Ormuz alteraría el flujo comercial de crudo, provocando una escalada inflacionaria global en los precios del petróleo y sus derivados.