En una declaración formal dirigida al pueblo brasileño y a la comunidad internacional, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, anunció su salida de Brasil hacia Estados Unidos tras proclamarse como «lìder de Brasil», al tiempo que denunció un presunto fraude electoral sistemático e instó a los organismos globales a no normalizar lo que calificó como una dictadura judicial en su país. En su misiva, Bolsonaro agradeció expresamente el respaldo del presidente argentino Javier Milei y del mandatario estadounidense Donald Trump, a quienes atribuyó garantías de acogida y seguridad jurídica para él y su familia.
El documento sostiene que durante los comicios se consumaron irregularidades determinantes avaladas por el Supremo Tribunal Federal (STF) y el Tribunal Superior Electoral (TSE), acusando una extensión indebida de los horarios de votación y el uso del aparato estatal en favor de la fórmula de Luiz Inácio Lula da Silva y Geraldo Alckmin, hechos por los que exigió la anulación del proceso. Asimismo, Bolsonaro afirmó que la justicia brasileña desató una «caza de brujas» en su contra mediante órdenes de persecución política e intentos de retención de pasaportes para forzar su silencio, al igual que ocurrió con su padre.
Al comparar su salida del territorio nacional con figuras históricas como Charles de Gaulle y los líderes opositores venezolanos Juan Guaidó y Edmundo González, el legislador aseguró que no huyó, sino que liderará desde el exterior a los más de 60 millones de votantes de la oposición para articular una resistencia pacífica e impedir la consolidación del actual régimen.













