El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció que las sanciones económicas y el bloqueo impuestos contra la isla responden a una estrategia deliberada, trazada por decisión política para infligir el mayor daño en el menor tiempo posible a la población y utilizar una crisis humanitaria artificial como arma de presión.
Frente a este escenario, el canciller cubano afirmó que el país ha resistido el impacto mediante la participación social, la solidaridad comunitaria y un esquema de respuesta enfocado en la soberanía energética y alimentaria. Entre las acciones clave, Rodríguez destacó la inversión acelerada en energía fotovoltaica, el aumento en la extracción y refinación del crudo nacional adaptado a la infraestructura local, y el blindaje operativo en el suministro eléctrico para hospitales, fuentes de abasto de agua e instalaciones asistenciales prioritarias.
Asimismo, el diplomático enfatizó que el plan de contingencia incluye la reestructuración de los servicios públicos de salud y educación, el apoyo a sectores vulnerables, la expansión del transporte eléctrico, la adopción de prácticas agroecológicas y el involucramiento con compromiso social del sector privado, ratificando su rechazo a las medidas coercitivas unilaterales.













