Autoridades de seguridad de Colombia ejecutaron una intervención a gran escala en el centro penitenciario La Picota de Bogotá, el más extenso del país, donde concretaron el aseguramiento de 582 teléfonos móviles, 3 mil 754 tarjetas SIM y seis antenas de conexión satelital Starlink.
La requisa se desplegó de forma simultánea en 19 pabellones del reclusorio, con el propósito de neutralizar la operación de redes de extorsión y delincuencia organizada que operaban desde el interior de las celdas. De acuerdo con el balance oficial, los efectivos incautaron además 38 módems, 356 armas punzocortantes, paquetes de estupefacientes, dinero en efectivo y un amplio volumen de accesorios tecnológicos y cableado de telecomunicaciones.
A través de sus canales oficiales, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, remarcó la política de cero tolerancia penitenciaria: «No permitiré que los delincuentes continúen ordenando delitos, intimidando a los colombianos y burlándose de la justicia desde sus celdas», aseveró el mandatario.
Desde su toma de posesión, el Ejecutivo colombiano ha centrado su agenda en el combate frontal al narcotráfico y a las estructuras criminales, intensificando operativos de inteligencia para evitar que las prisiones continúen funcionando como centros de mando delictivo.












