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El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, descartó sostener una llamada telefónica o reunirse de manera directa con su homólogo ruso, Vladímir Putin, al calificar dichas intenciones como un ejercicio destructivo y una afrenta para los países que buscan poner fin al conflicto armado. Las declaraciones del mandatario se dieron al término de una reunión bilateral en Kiev con el canciller alemán, Friedrich Merz.

Durante una conferencia de prensa conjunta, Zelenski rechazó la posibilidad de extender una invitación al jefe del Kremlin para visitar la capital ucraniana o de acudir a un encuentro en Moscú. El líder ucraniano enfatizó que lanzar propuestas de ese tipo carece de sentido práctico y argumentó que aceptar o promover estas dinámicas representa una burla para la comunidad internacional que aspira a la paz.

Respecto a un eventual contacto telefónico, el mandatario ucraniano señaló que Moscú utilizaría el gesto únicamente como un pretexto para frenar los avances en los diálogos formales. Añadió que la conversación se reduciría a un intercambio burocrático orientado a justificar las posturas históricas del Kremlin, en lugar de traducirse en compromisos reales y pasos concretos para detener las hostilidades en el frente de batalla.

La postura de Ucrania se produce en la víspera de una reunión técnica pactada para la próxima semana en Abu Dabi, donde delegaciones de ambas naciones sostendrán conversaciones bajo la mediación de Estados Unidos. Ante este escenario, Zelenski remarcó que los esfuerzos diplomáticos deben concentrarse en mesas de negociación efectivas y no en discursos o gestos simbólicos sin sustento.