Andrés Manuel López Beltrán rechazó tajantemente tener cualquier tipo de vínculo con el llamado huachicol fiscal, con las actividades comerciales de Amílcar Olán Aparicio o con una presunta red de contrabando de combustibles. A través de un videomensaje difundido desde Tabasco, el exsecretario de Organización de Morena calificó los señalamientos como una campaña sistemática de desprestigio dirigida en su contra y en contra de su padre, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, subrayando que las acusaciones carecen totalmente de sustento probatorio y buscan únicamente afectar la imagen del movimiento político de la Cuarta Transformación.
Sobre su relación con Amílcar Olán, el político explicó que lo conoció hace varios años en Villahermosa, época en la cual el empresario se dedicaba exclusivamente a la venta y distribución de acabados, pisos, piedras naturales y diversos materiales de construcción. En este sentido, recordó que desde julio de 2024 emitió un posicionamiento oficial para desmentir que él, su familia o su entorno hayan recomendado a personas o empresas para facilitar la adjudicación de contratos o la obtención de recursos públicos en cualquiera de las instituciones gubernamentales, enfatizando que jamás han existido relaciones de complicidad o tráfico de influencias.
Asimismo, López Beltrán desmintió rotundamente haber sostenido conversaciones o contactos con mandos y funcionarios de la Secretaría de Marina, ya fuera de manera personal, telefónica o por cualquier otra vía, para intervenir en operaciones vinculadas al tráfico ilícito de hidrocarburos. Al abordar los testimonios que lo mencionan, denunció que agentes del FBI habrían ofrecido protección e inmunidad judicial en el extranjero a personas detenidas, como el contraalmirante en retiro Fernando Farías Laguna, a cambio de colaborar para involucrarlo de manera falsa a él y a su familia en dichos ilícitos.
El aspirante a legislador federal apuntó directamente contra figuras del sector empresarial y de los medios de comunicación, señalando al empresario Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca, así como a los periodistas Carlos Loret de Mola y Ramón Alberto Garza, de encabezar y orquestar una estrategia coordinada de calumnias. Sostuvo que detrás de esta ofensiva mediática existen motivaciones estrictamente políticas impulsadas por los sectores de oposición y la antigua oligarquía que pretenden desacreditar los logros del actual gobierno federal y obstaculizar su trayectoria pública.
Finalmente, el morenista afirmó con firmeza que no existe ni existirá ninguna evidencia real que demuestre su participación o la de su padre en los delitos de contrabando de combustibles que se le imputan de forma malintencionada. Alertando sobre el uso de estrategias de propaganda basadas en la repetición de falsedades, López Beltrán concluyó su mensaje asegurando que la verdad prevalecerá frente a los ataques y reiteró la consigna de que ni él ni su movimiento político se van a doblar ni claudicarán ante la presión de sus adversarios.












