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​El equipo mexicano de salto ecuestre escribió una de las páginas más gloriosas de su historia moderna al coronarse campeón de la prestigiosa Copa de Naciones CSIO5* Piazza di Siena 2026, celebrada en Roma, Italia. La delegación nacional firmó una actuación memorable en la emblemática pista de la Villa Borghese para romper una sequía de casi ocho décadas en este certamen de máxima categoría internacional, emulando la mítica gesta conseguida originalmente en 1948 por las leyendas Raúl Campero, Rubén Uriza y Humberto Mariles.

​El representativo tricolor estuvo compuesto por una sólida mezcla generacional de jinetes de élite: los olímpicos Carlos Hank Guerreiro, Patricio Pasquel y Andrés Azcárraga, junto al internacional Fernando Martínez Sommer. Bajo la dirección técnica del canadiense Mark Laskin, el combinado nacional demostró una enorme consistencia y precisión a lo largo de las dos rondas de competencia, logrando mantenerse de manera contundente en la pelea frente a las máximas potencias del circuito hípico mundial.

​La definición del título se tornó dramática al llegar a un cardíaco desempate frente al equipo de Alemania, considerado el gran favorito del certamen. El experimentado jinete mexicano Patricio Pasquel, montando a Chakkalou PS, se convirtió en el héroe de la jornada al ejecutar un recorrido limpio y con ritmo controlado, deteniendo el cronómetro en 45.91 segundos sin penalizaciones. La presión se trasladó al conjunto germano, donde el número tres del mundo, Richard Vogel, registró un tiempo más rápido (39.99 segundos) pero cometió un costoso derribo con Gangster Montdesir, otorgándole matemáticamente el oro a México.

​Con este histórico resultado en la edición del centenario de Piazza di Siena, el podio definitivo de la competencia de cinco estrellas cerró con México en lo más alto del podio con 4 puntos de penalización y un desempate perfecto, seguido por Alemania con la medalla de plata y Gran Bretaña en el tercer puesto con 8 faltas. Este triunfo no solo revive la época dorada de la equitación mexicana, sino que consolida firmemente el estatus y el crecimiento de los binomios nacionales de cara a los próximos compromisos del calendario global.