Londres. — El museo Tate Modern inaugurará el próximo 25 de junio la exposición Frida: La creación de un icono, una muestra que analiza cómo Frida Kahlo pasó de ser una artista poco reconocida en vida a convertirse en una de las figuras culturales más influyentes del mundo.

La exposición reúne 160 obras de 80 artistas y explora la evolución de Kahlo como símbolo artístico, político y social. A través de sus pinturas y de obras inspiradas en su legado, la muestra aborda las múltiples facetas de la creadora mexicana, desde su identidad personal hasta su activismo y visión de género.

Según la comisaria de la exposición, la puertorriqueña María del Carmen Ramírez, Kahlo construyó una identidad compleja y diversa que integraba simultáneamente su papel como artista, activista, esposa, mujer mestiza y figura de vanguardia.

Un empleado del museo Tate Modern de Londres observa vestidos de Frida Kahlo en la exposición ‘Frida: La creación de un ícono’. EFE/EPA/ANDY RAIN

El origen de una identidad única

El recorrido también destaca la influencia de sus raíces culturales. Hija de madre indígena y padre alemán, Kahlo se definía como mestiza, una condición que marcó tanto su obra como su imagen pública.

Además, la muestra incluye trabajos de artistas vinculados al Renacimiento Mexicano para contextualizar los movimientos artísticos e intelectuales que influyeron en su trayectoria.

La huella de la “Fridamanía”

La exhibición concluye con una mirada al fenómeno global conocido como “Fridamanía”, mostrando productos inspirados en la artista que han sido comercializados durante las últimas décadas, desde ropa y juguetes hasta artículos de colección.

Entre las piezas más destacadas se encuentran cuatro conjuntos originales de vestuario utilizados por Kahlo, incluyendo la tradicional indumentaria tehuana que adoptó en la década de 1930 y que se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de su identidad y legado cultural.

La exposición permanecerá abierta al público hasta el 3 de enero de 2027.