La candidata derechista lidera el conteo oficial al 99.69% del escrutinio con una diferencia de más de 40,000 votos sobre el izquierdista Roberto Sánchez; busca ratificar al funcionario para inyectar certidumbre y estabilidad a los mercados financieros.

Lima, Perú. La candidata de tendencia derechista a la presidencia de la República de Perú, Keiko Fujimori, anunció de manera oficial que, una vez que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) oficialice la conclusión del cómputo de los sufragios, solicitará una audiencia formal con el actual presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde. El objetivo de la comitiva de la líder de Fuerza Popular es proponerle formalmente su continuidad en el cargo que ostenta de forma ininterrumpida desde el año 2006.

Ventaja en el escrutinio y estrategia económica de certidumbre A quince días de haberse celebrado la segunda vuelta electoral del pasado 7 de junio, las bitácoras del sistema de cómputo sitúan a la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori en la antesala del Palacio de Gobierno.

El balance numérico de los sufragios civiles se desglosó bajo las siguientes métricas de ley:

  • Avance de la ONPE: El procesamiento de las actas de votación alcanzó el 99.697 por ciento del escrutinio total.
  • Margen de ventaja: Keiko Fujimori consolida una delantera de más de 40,390 votos de diferencia en las urnas.
  • Fuerza opositora: El candidato de izquierda, Roberto Sánchez, se mantiene en la segunda posición de la contienda con un volumen menor de actas pendientes de revisión de ley.

Fujimori precisó ante los medios locales que la posibilidad de mantener a Velarde al mando de la banca central ha generado «mucha esperanza y una actitud muy positiva» en los mercados de valores y financieros del país. El periodo legal del director del BCRP concluye este próximo 28 de julio de 2026; no obstante, el funcionario reconoció durante la presentación del Reporte de Inflación de este mes que evaluará una eventual propuesta para extender su mandato por el próximo quinquenio, modificando su postura previa de retirarse de la institución.

Críticas por lentitud institucional en el conteo de votos: Pese al panorama favorable en las tendencias, la candidata presidencial arremetió contra los plazos administrativos de las autoridades aduanales electorales del Perú. Fujimori criticó con severidad el rezago de las instituciones encargadas del cómputo, argumentando que cada jornada de retraso representa un día perdido para el diseño del proceso de transición constitucional.

La aspirante presidencial subrayó que la parálisis administrativa impide el nombramiento formal de equipos de trabajo y el anuncio oportuno de medidas de control económico, mientras los problemas cotidianos de la ciudadanía continúan agravándose en las calles. Velarde, por su parte, matizó las expectativas recordando que el nombramiento formal de ley corresponde de forma exclusiva al Ejecutivo y su posterior ratificación por parte del Senado. Ante este escenario, Fujimori adelantó que delegará al próximo Congreso de la República la tarea prioritaria de reformar la legislación con el fin de establecer mecanismos electorales que agilicen el conteo de votos en el futuro.