El Gobierno de El Salvador, encabezado por Nayib Bukele, acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) suspender la compra de bitcoin con fondos públicos y transferir el control y la propiedad mayoritaria de sus reservas a un operador privado. La medida abarca más de 7,763 criptomonedas, valoradas en más de 632 millones de dólares.

El anuncio se dio durante la tercera revisión de las condiciones para un préstamo de 1,400 millones de dólares otorgado a la nación centroamericana. Según el FMI, el Ejecutivo salvadoreño mantendrá únicamente una participación minoritaria y la responsabilidad de custodia sobre los activos. La identidad de la firma privada y los términos del acuerdo no fueron revelados.

Este paso representa un giro en la política económica del mandatario, quien en enero de 2026 ya había retirado el estatus de moneda de curso legal al bitcoin tras presiones del organismo multilateral. Pese a que la administración continuó sumando unidades a las reservas oficiales, el Fondo puntualizó que los últimos activos ingresados provinieron de donaciones privadas y que el Estado se comprometió formalmente a no realizar inversiones adicionales.

Desde su implementación en 2021, la estrategia de adopción del criptoactivo ha enfrentado baja aceptación ciudadana y severas críticas por la opacidad en el manejo del gasto público y la gestión del fideicomiso estatal.