Alemania, Austria, Dinamarca, Grecia y Países Bajos acordaron crear centros de deportación ubicados fuera de la Unión Europea (UE) para gestionar el retorno de inmigrantes irregulares a quienes se les haya rechazado la solicitud de asilo.

Tras una reunión en Copenhague, los ministros de Inmigración e Interior del denominado Grupo de los Cinco informaron que prevén concretar un acuerdo con un país extracomunitario a finales de este año, con el fin de enviar a los primeros migrantes durante 2027. La medida replica el modelo implementado por Italia para trasladar la gestión migratoria fuera de sus fronteras.

De acuerdo con el gobierno danés, la iniciativa busca resolver los bloqueos legales que impiden repatriaciones definitivas por falta de documentación o falta de cooperación de los países de origen. Aunque el destino del primer centro no fue revelado, el grupo confía en que el sistema desincentive la migración irregular.