La Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) informó que, en un lapso de poco más de una semana, las autoridades mexicanas lograron el desmantelamiento de ocho laboratorios clandestinos de metanfetamina a gran escala. La agencia estadounidense subrayó que estas intervenciones operativas se concretaron gracias a labores conjuntas de inteligencia e investigación estratégica desarrolladas entre ambas naciones.
Entre las intervenciones realizadas destaca la incautación de más de 16 toneladas de metanfetamina en Sinaloa, calificado como el decomiso de mayor magnitud registrado durante la reciente ola de operativos. La agencia antinarcóticos enfatizó que el aseguramiento de esta sustancia química representa un golpe directo a las estructuras operativas y logísticas del crimen organizado en la entidad.
De acuerdo con el posicionamiento de la DEA, estas acciones coordinadas demuestran la efectividad de la colaboración bilateral entre México y Estados Unidos para interrumpir la fabricación de drogas sintéticas. La dependencia sostuvo que la neutralización de estas instalaciones clandestinas permite cortar las cadenas de suministro trasfronterizas y afectar la capacidad financiera de las redes delictivas.







