Los restos mortales de 66 de las 69 personas fallecidas en el trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado 28 de octubre en Urda (Toledo) ya han sido entregados a sus familias, según confirmó el Centro Integrado de Datos (CID) a través del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. La catástrofe, provocada por la colisión de dos trenes de alta velocidad en el centro de España, dejó además a 110 personas heridas que requirieron asistencia médica en la red hospitalaria regional.
De acuerdo con los peritajes del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real, el balance provisional de víctimas mortales comprende a 40 hombres y 29 mujeres, todos mayores de edad. Las labores de identificación médico-forense y de la Policía Científica determinaron que 54 de las víctimas eran de nacionalidad española y 15 de origen extranjero, correspondientes a ciudadanos de Estados Unidos (4), Australia (2), Japón (2), Argentina (1), Canadá (1), República Checa (1), Francia (1), México (1), Portugal (1) y Túnez (1).
El protocolo de actuación activado en el marco del Real Decreto 32/2009 para siniestros con víctimas múltiples ha permitido agilizar las labores de cotejo genético y necropsias para concluir la restitución de los cuerpos a sus allegados. Las autoridades judiciales y los equipos técnicos continúan con las diligencias para culminar los trámites de los tres fallecidos restantes, mientras avanzan las pesquisas técnicas sobre las causas del choque ferroviario en las vías de alta velocidad.














