Agentes de la división de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Houston, en coordinación con el Departamento de Policía de Houston (HPD) y la división sureste del Departamento de Seguridad Pública de Texas (TxDPS), desarticularon una instalación clandestina destinada a la conversión y procesamiento de metanfetamina a gran escala. Durante la incursión interinstitucional, los efectivos aseguraron más de 80 libras (aproximadamente 36 kilogramos) de la sustancia ilícita ya procesada o en fase de preparación.
El operativo conjunto se enfocó en neutralizar una estructura operativa utilizada por organizaciones delictivas para transformar metanfetamina líquida o semielaborada en cristales de alta pureza destinados a la distribución urbana y regional. Las fuerzas del orden destacaron que este tipo de laboratorios clandestinos implican riesgos severos de intoxicación química, explosión e incendios en zonas pobladas, además de alimentar las cadenas del narcotráfico transnacional que operan en el corredor texano.
Las agencias participantes subrayaron que las intervenciones tácticas continuarán mediante la colaboración interagencial para ubicar almacenes y centros de refinamiento que amenazan la seguridad comunitaria en el área metropolitana de Houston. Las sustancias decomisadas quedaron bajo custodia federal para las pruebas periciales de rigor, mientras las fiscalías correspondientes avanzan en la formulación de cargos penales contra los responsables de la operación ilícita.














