El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas restricciones para reducir el riesgo de ingreso del virus del ébola al país, en respuesta al brote que afecta a la República Democrática del Congo (RDC). A través de un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que trabaja de manera coordinada con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para aplicar el mecanismo «Do Not Board» (DNB) a viajeros procedentes de ese país africano.
La medida representa un endurecimiento de los protocolos sanitarios, ya que los ciudadanos estadounidenses que salgan de la RDC también podrán quedar sujetos a una orden que les impida abordar vuelos con destino a Estados Unidos. De acuerdo con el DHS, quienes abandonen el territorio congoleño deberán permanecer 21 días fuera del país antes de poder regresar por vía comercial, periodo que corresponde al tiempo máximo de incubación del virus.
La decisión se produce mientras las autoridades sanitarias internacionales mantienen bajo vigilancia el avance del brote en África central. De acuerdo con reportes recientes, la enfermedad ha provocado cientos de contagios y más de 230 fallecimientos en la República Democrática del Congo, lo que ha llevado a reforzar las medidas de contención y vigilancia epidemiológica en la región.
El programa Do Not Board, respaldado por las facultades del Título 42 y del Título 49 de la legislación estadounidense, impide temporalmente que personas consideradas de riesgo viajen en vuelos comerciales cuando existe una amenaza para la salud pública.
Aunque la medida busca evitar la importación de nuevos casos de ébola, también ha generado debate entre especialistas, quienes advierten que restricciones de este tipo podrían afectar el trabajo de personal humanitario y organizaciones médicas desplegadas en la zona. Mientras tanto, el Gobierno estadounidense sostiene que el objetivo es proteger la salud pública sin descuidar el monitoreo de uno de los brotes más relevantes registrados en los últimos años.
















