Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos establecieron de manera discreta un corredor marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz con el objetivo de asegurar la salida de millones de barriles de crudo hacia los mercados internacionales, según reveló una investigación periodística de Axios.
El dispositivo, activo desde hace varias semanas, permite que entre 15 y 20 petroleros transiten cada noche por un canal meridional ubicado frente a las costas de Omán. Esta vía fluvial facilita actualmente el transporte diario de unos 10 millones de barriles, cifra que en determinadas jornadas recientes ha oscilado entre los 15 y los 20 millones, recuperando parcialmente los volúmenes previos a la contienda.
La estrategia militar no se limita a proteger los cargamentos que abandonan la zona, sino que abarca también la asistencia a buques vacíos procedentes del mar Arábigo para ingresar al golfo Pérsico, atracar en puertos regionales y retornar escoltados hacia aguas abiertas. Los detalles de esta logística permanecían hasta ahora reservados.
El operativo es coordinado desde una fuerza de tarea con base en Fort Bragg, Carolina del Norte, en estrecha colaboración con administraciones aliadas del Golfo para estructurar las rutas diarias. Los buques se organizan en convoyes bajo estrictas ventanas horarias y reciben directrices directas del Pentágono, mientras cazáticos de la Fuerza Aérea patrullan el espacio aéreo para disuadir cualquier potencial ataque desde territorio iraní.









