Kinshasa. — La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que el brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo continúa creciendo tanto en número de contagios como en alcance geográfico, mientras las autoridades sanitarias enfrentan dificultades para contener su propagación.
El jefe de la Unidad de Epidemiología de la OMS, Olivier le Polain, señaló que casi todos los días se detectan casos en nuevas áreas sanitarias, lo que sugiere que la magnitud real de la epidemia podría ser mayor a la registrada oficialmente debido a la alta movilidad de la población.
De acuerdo con el Ministerio de Salud congoleño, hasta el jueves se contabilizaban 676 casos confirmados y 136 fallecimientos.
Inseguridad complica la respuesta
La OMS indicó que, aunque el personal sanitario local cuenta con experiencia en el manejo del ébola, las labores de contención se ven afectadas por la debilidad del sistema de salud, los constantes desplazamientos de la población y la presencia de grupos armados en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Polain describió el impacto de la enfermedad en Ituri, principal foco del brote, como devastador para las comunidades afectadas.
Riesgo de expansión regional
Los organismos humanitarios temen que el virus, perteneciente a la cepa Bundibugyo, para la que no existe vacuna ni tratamiento específico, alcance centros urbanos más poblados o incremente su propagación hacia países vecinos.
En Uganda, el segundo país más afectado, se han confirmado 19 contagios, incluidos 14 casos importados desde la RDC, con un saldo de dos fallecidos.
La OMS informó que mantiene apoyo en vigilancia epidemiológica, fortalecimiento de laboratorios, prevención de infecciones, atención clínica y trabajo comunitario. Sin embargo, reconoció que aún existen áreas de alto riesgo con información limitada, por lo que se desconoce la verdadera tasa de mortalidad y el comportamiento clínico completo de este brote.







