Un dron ruso se estrelló contra la sede central del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev, provocando daños de consideración e incitando la inmediata reacción del presidente Volodímir Zelenski, quien garantizó una réplica firme por parte de sus fuerzas armadas.

«Desafortunadamente, un dron ruso golpeó el edificio central del Servicio de Seguridad de Ucrania en la calle Volodymyrska en Kiev, frente a la Catedral de Santa Sofía», confirmó el mandatario Volodímir Zelenski al calificar el hecho.

De acuerdo con el alcalde capitalino, Vitali Klitschko, el impacto dejó un saldo de siete personas lesionadas en el distrito céntrico de Shevchenkivski, de las cuales seis requirieron hospitalización.

La detonación generó una columna de humo en la zona histórica de la capital, a corta distancia de la Catedral de Santa Sofía, sitio protegido por la Unesco. Las autoridades procedieron al cierre del perímetro para agilizar la entrada de ambulancias y brigadas de rescate.

El ataque representa un incremento en la presión militar sobre la capital ucraniana, la cual acumula diez días consecutivos bajo incursiones de aeronaves no tripuladas. Durante la duración del conflicto bélico, las sedes gubernamentales de alto nivel habían sido impactadas en contadas ocasiones.