Wall Street sufrió un severo revés tras un inicio de jornada vacilante. En poco más de una hora de operaciones, una intensa ola vendedora borró los avances del día anterior, provocando pérdidas estimadas en 2.2 billones de dólares de capitalización bursátil.
El sector tecnológico encabezó el desplome, afectado por la incertidumbre regulatoria y el temor a una desaceleración en la inversión en inteligencia artificial tras los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos. El índice compuesto Nasdaq retrocedió 4.14%, el S&P 500 cedióa 3.22% y el Dow Jones borró sus ganancias iniciales para caer 2.11%. Por su parte, el índice de semiconductores de Filadelfia se hundió 8.51%.
Entre las emisoras más castigadas destacan Micron (-13.60%), Super Micro (-9.63%), SpaceX (-8.81%) y Nvidia (-7.09%), acompañadas por caídas en Microsoft (-2.86%). Este ajuste se alinea con el cierre negativo registrado horas antes en los mercados asiáticos —Japón, Corea del Sur y Taiwán—, donde el sector de semiconductores perdió cerca de 500 mil millones de dólares por las mismas presiones sobre la IA.
Analistas atribuyen el nerviosismo a la expectativa de que el nuevo panorama político imponga normas más estrictas a los centros de datos y limite la demanda de chips. Aunque los especialistas anticipan que la rotación hacia sectores cíclicos y de menor valuación pueda estabilizar los índices en las próximas sesiones, la jornada de este jueves refleja un fuerte ajuste de expectativas en los mercados globales.














