El pesimismo en torno a la situación económica actual y futura del país arrastró a la confianza de los consumidores mexicanos durante octubre, registrando retrocesos tanto en su comparación mensual como anual, revelaron datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado de manera conjunta por el Inegi y el Banco de México (BdeM), se ubicó en 45 puntos con cifras desestacionalizadas. Este resultado representó una disminución mensual de 0.1 puntos, marcando su segundo descenso consecutivo en lo que va del año.
En su medición anual, el indicador mostró una caída de 0.6 puntos en comparación con octubre del año pasado. Con este resultado, el índice hiló 22 meses consecutivos con contracciones anuales, reflejando una cautela prolongada entre los hogares mexicanos ante la evolución financiera nacional.
El deterioro fue especialmente notorio en los componentes que miden la percepción del país. La valoración sobre la situación económica presente y la perspectiva a 12 meses cayeron 0.5 puntos mes a mes, mientras que en su comparación anual registraron bajas de 2 y 2.1 por ciento, respectivamente. Asimismo, la expectativa sobre el empleo para el próximo año se contrajo 2.6 puntos.
Pese al escenario de incertidumbre sobre el rumbo del país, las intenciones de gasto mostraron un comportamiento mixto. La disponibilidad actual para adquirir bienes duraderos —como muebles, televisores y electrodomésticos— avanzó 0.3 puntos respecto al mes previo y 1.2 por ciento anual, mientras que la disposición para comprar productos básicos como alimentos, ropa y calzado retrocedió 1.1 puntos.














