El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, confirmó públicamente este sábado que la inteligencia israelí compartió información concreta y específica con el gobierno estadounidense sobre un complot de Teherán para asesinar al presidente Donald Trump.
Esta advertencia se da en un contexto de alta tensión en la región, marcado por el reciente conflicto militar entre EE.UU., Israel e Irán a inicios de año, y las advertencias del propio Trump sobre represalias masivas en caso de que Irán intente un ataque en su contra.
Huckabee enfatizó que Israel no entregó una simple advertencia teórica o un análisis de riesgo general sobre la retórica de Teherán. La inteligencia provino de intercepciones y seguimientos directos de la policía y las ramas de seguridad en Teherán, detallando pasos operativos específicos y personas involucradas que planeaban atentar contra el mandatario estadounidense.
Al validar públicamente esta información, Huckabee aprovechó para ratificar la postura dura de la Casa Blanca. Señaló en sus declaraciones a medios internacionales y locales que el presidente Trump “no hace amenazas vacías” y que Teherán debía medir con extrema precaución sus acciones, confirmando que la respuesta militar a un intento de esa naturaleza sería total y destructiva.
A raíz de la confirmación de este complot y las tensiones en la región, la oficina del embajador coordinó protocolos estrictos de seguridad en las legaciones diplomáticas. Aunque Huckabee aclaró que no se ordenó a los empleados confinarse en sus hogares, sí se elevó la alerta ante el peligro inminente de reacciones o ataques encubiertos de la Guardia Revolucionaria de Irán.
Huckabee enfatizó que el régimen iraní cometería un grave error si decide poner a prueba la capacidad o la voluntad militar de Estados Unidos. Señaló directamente que la administración de Donald Trump no está haciendo amenazas vacías cuando habla de represalias.
El origen de la advertencia. La inteligencia israelí interceptó y compartió datos muy concretos con Washington sobre planes desarrollados en Teherán para atentar contra la vida de Donald Trump. El embajador Mike Huckabee validó oficialmente la seriedad de esta información.
Ante la filtración de estos planes de asesinato, Trump advirtió públicamente a Teherán que Estados Unidos tiene “mil misiles listos y apuntados” y que cualquier intento contra su vida desataría una respuesta militar y ofensivas destructivas inmediatas contra el régimen iraní.
Apenas unos meses antes, las fuerzas estadounidenses e israelíes se vieron involucradas en ofensivas que resultaron en la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, lo que provocó represalias mutuas, bloqueos en el Estrecho de Ormuz y un conflicto abierto que recientemente se había encauzado hacia un tenso alto el fuego. Las llamadas a la venganza por parte de facciones radicales dentro de Irán han mantenido las alertas en su nivel máximo.
















