Washington. Las autoridades sanitarias de Estados Unidos se encuentran en máxima alerta ante un expansivo brote de ciclosporiasis que ya afecta a 31 estados del país. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron que este incremento de contagios supera notablemente los registros del mismo periodo en 2025, sumando decenas de hospitalizaciones, aunque afortunadamente no se reportan fallecimientos hasta el momento.
El estado de Michigan se ha convertido en el principal epicentro de la emergencia, acumulando mil 562 casos registrados. Por su parte, el conteo oficial de los CDC ya documenta 843 casos confirmados a nivel nacional y mantiene bajo análisis riguroso alrededor de mil 500 infecciones adicionales para determinar su origen.
La doctora Natasha Bagdasarian, principal responsable médica de Michigan, calificó el rápido aumento como “sumamente inusual”, detallando que el estado suele registrar apenas entre 40 y 50 casos anuales. Ante la gravedad de la situación, los laboratorios estatales se movilizan a contrarreloj para secuenciar el genoma del patógeno con el fin de rastrear la fuente exacta del contagio.
Agregó que uno de los síntomas “es sobre todo diarrea muy líquida. Más de tres deposiciones al día, acompañadas de una sensación de hinchazón, plenitud y malestar”, comparando la sensación con una pesadez estomacal constante.
¿Qué es? La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal provocada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis. Los especialistas aclararon que la transmisión directa entre personas es poco probable, ya que el parásito requiere entre una y dos semanas en el medioambiente para volverse infeccioso; por lo tanto, la principal vía de contagio es el consumo de agua o alimentos contaminados con materia fecal.
Históricamente, los brotes de esta enfermedad están vinculados a productos agrícolas frescos. En esta ocasión, las autoridades sospechan de alimentos como ensaladas envasadas, cilantro, albahaca, frambuesas, guisantes y cebollines. Los expertos advierten que el parásito posee una alta capacidad de adherencia a frutas, verduras y hierbas, lo que dificulta enormemente su eliminación mediante un enjuague simple de agua.
Hasta el momento, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) declaró que se encuentra “participando activamente” en la investigación junto a sus socios estatales. Pese a la magnitud del brote, las agencias reguladoras aún no han emitido órdenes de retiro del mercado para ningún producto comercial específico, mientras continúan las indagatorias para frenar la propagación.
















