En el marco del 35 aniversario de la independencia de Ucrania, los Estados miembros de la Coalición de Voluntarios —copresidida por el Reino Unido, Francia y Alemania— celebraron una cumbre este lunes para refrendar su respaldo absoluto al gobierno de Kiev, ignorando las advertencias y presiones emitidas por Rusia.
Durante el encuentro, que combinó presencias presenciales en la capital ucraniana con enlaces telemáticos, el primer ministro británico Andy Burnham ratificó la postura de su administración frente a las amenazas rusas.
En su primera visita oficial al extranjero, el mandatario británico anunció que el Ejecutivo autorizó a la firma defensiva MBDA compartir tecnología clasificada para que Ucrania fabrique localmente el misil de crucero franco-británico SCALP. Desde Moscú, las autoridades respondieron con severidad, advirtiendo que destruirán cualquier infraestructura destinada a la producción de dichos artefactos.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, alertó sobre una posible intensificación de las provocaciones rusas dirigidas contra los aliados europeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Pese al escenario de tensión, los líderes llamaron a mantener la calma y continuar con las rutas de asistencia ordinarias.
Como parte del paquete de cooperación anunciado este lunes, la Unión Europea destinó un fondo extraordinario de 6 mil 100 millones de euros orientados a blindar la defensa antiaérea ucraniana. Esta asistencia busca mitigar la reducción en el suministro de sistemas avanzados de intercepción estadounidenses, cuya disponibilidad se ha visto mermada ante las necesidades militares de Washington en Medio Oriente.
Paralelamente, los frentes de combate continúan registrando jornadas letales con nuevos bombardeos en zonas residenciales de Cherníhiv e Izium, mientras los esfuerzos diplomáticos internacionales permanecen estancados.







